Política educativa y cultura digital

La crisis educativa en México es multifactorial. Tratar de reducir su complejidad a una variable o a un actor es peligroso y falaz. La política educativa requiere de un abordaje integral de todas las dimensiones que involucran el proceso educativo, el contexto económico, político, tecnológico, sociocultural e institucional, y las condiciones del aprendizaje en nuestra era. Bajo esta premisa, queremos retomar en este texto solamente una de esas tantas dimensiones acerca de las cuales sería necesario reflexionar de manera crítica y profunda al momento de diseñar una política educativa orientada a sacarnos del marasmo educativo en el que nos encontramos: la tecnológica. Para ello, revisaremos bajo qué fundamentos se construye la sociedad del conocimiento, qué implicaría el desarrollo de una cultura digital que abone a la generación de conocimiento y, como caso, la manera en que se plantea la incorporación de las tecnologías en el nuevo Modelo Educativo 2016 propuesto por la SEP.

La sociedad del conocimiento
Existen varias maneras de referirnos al momento que vivimos: sociedad de la información (Masuda, 1981), sociedad del conocimiento (Drucker, 1993), sociedad red (Castells, 1996), Cuarta Revolución Industrial. Si bien los términos responden a un marco de referencia distinto en cada caso, estas visiones comparten la relevancia atribuida a la producción de información y conocimiento como eje rector para la acumulación de capital (Vercellone, 2007) y el papel central que las tecnologías digitales juegan en este proceso (Castells y Cardoso, 2005). Una sociedad que quiera insertarse en el mapa de la producción de conocimiento global, debe generar condiciones para que el talento y la creatividad de sus habitantes se acompañe de infraestructura, programas, recursos y redes, que den como resultado descubrimientos, desarrollos, avances relevantes en el campo científico y tecnológico.

Una política ejemplar fue la establecida en el año 1999 por Corea del Sur a través de su programa de I+D “Frontera del Siglo XXI”, puesto en marcha como parte de un plan nacional llamado “Visión a Largo Plazo para el Desarrollo de Ciencia y Tecnología hacia 2025”. Entre los campos prioritarios estaban la nanotecnología, la tecnología espacial y la biociencia. En 2003 otro plan paralelo se enfocó en el desarrollo de las industrias del futuro, como la biomedicina y la robótica (CNRS, 2008). Una elevada inversión en I+D, una población muy calificada gracias a un plan educativo sistémico y a largo plazo, buenas condiciones para la innovación y fuerte infraestructura tecnológica son algunos de los factores que explican el caso coreano.

Si bien su modelo puede cuestionarse y tampoco significa que sea perfecto, una lección que nos deja el caso coreano es la certeza de que una política de I+D, requiere de una política educativa congruente, que coloca a la educación como prioridad y le atribuye un alto valor social y cultural. En este sentido, los desafíos de la educación en México son enormes, puesto que los procesos de aprendizaje se enmarcan en un contexto social, político, económico, institucional y tecnológico adverso en el que no se valora la educación, ni sus agentes. Para que la educación se convierta en motor del cambio y del buen vivir debemos resolver los problemas que afectan de raíz nuestras posibilidades de aprender y nuestra capacidad de generar conocimiento.

Las políticas educativas deben asegurar la equidad en las condiciones de aprendizaje y promover un modelo de sociedad en el que seamos capaces de generar condiciones óptimas para que el talento de su gente pueda contribuir a la sociedad. Sostenemos que para evaluar una política educativa deberíamos preguntarnos: ¿Qué sentido tiene el aprendizaje en la sociedad del conocimiento?¿Cómo este nuevo entorno tecnosocial transforma la educación y nuestra comprensión del aprendizaje?¿Qué modelo educativo es el más adecuado para mejorar el aprendizaje en nuestro actual entorno? ¿Cómo se asocian las propuestas pedagógicas y educativas a la tecnología y al sistema de producción de conocimiento nacional y global? (Ricaurte, 2016a)

Tecnologías y culturas digitales
Las tecnologías digitales constituyen un conjunto de dispositivos capaces de generar, registrar, procesar, transmitir o desplegar información representada en valores matemáticos discretos: ceros y unos. Las cadenas de código binario son bits que se agrupan en bytes para representar los datos como números, letras imágenes o sonidos. La revolución digital iniciada en los ochenta, representa el tránsito acelerado de las tecnologías analógicas a las digitales, lo que ha traído numerosas transformaciones para la vida cotidiana de miles de millones de personas alrededor del mundo.

Entre los más importantes desafíos que acompañan la revolución digital se encuentra la necesidad de desarrollar una cultura digital que nos permita sacar el mayor provecho de los avances tecnológicos y minimizar sus riesgos. Hablar de cultura digital significa hacer referencia al conjunto de prácticas y procesos socioculturales detonados por el desarrollo de las tecnologías digitales en la era contemporánea. La cultura digital da pie a “un conjunto de valores, prácticas y expectativas acerca de la manera en que las personas se comportan e interactúan en la sociedad red” (Deuze, 2006). Se define por la materialidad de los dispositivos y artefactos que se encuentran en simbiosis con la construcción de sentido, las representaciones sociales, los imaginarios, la identidad. Por tanto, las tecnologías digitales dan lugar a procesos simbólicos y materiales que reconfiguran los sistemas de producción, circulación y consumo de información (Castells, 2010) y a su vez transforman las instituciones y las prácticas sociales. (Ricaurte, 2016c)

Una cultura digital crítica implicaría comprender el ecosistema tecnosocial en el que vivimos y promover prácticas que puedan ubicarnos en el mapa de la sociedad del conocimiento. Por ejemplo, significaría ser capaces de identificar los actores que lo componen y los intereses que están en juego: por una parte, las corporaciones que desarrollan, ofrecen acceso o servicios tecnológicos; por otra, los gobiernos que diseñan políticas públicas que demarcan el acceso y la apropiación tecnológica; y, por otra, los usuarios, que a través de sus prácticas cotidianas generan procesos de apropiación (crítica o acrítica) de esas tecnologías (Ricaurte, 2016c).

Estos actores se inscriben en un escenario en el que es importante entender las complejas relaciones entre el sistema económico, los sistemas de producción de conocimiento, los sistemas mediáticos y las infraestructuras tecnológicas (Morozov, 2013). Si comprendemos la lógica del funcionamiento de la producción de capital a través del conocimiento, entonces estaremos en capacidad de asumir una visión que nos permita actuar en consecuencia a través de la definición de políticas públicas y compromisos ciudadanos.

En un escenario ideal, las políticas públicas en torno al desarrollo científico y tecnológico y las políticas educativas deberían alinearse para promover una cultura digital que fomentara la comprensión profunda de la tecnología y de los fenómenos tecnológicos en el marco de los contextos sociales locales y globales. De esta manera podríamos aspirar a que como ciudadanos utilizáramos estas herramientas para crear, innovar y vivir mejor. Sin embargo, en la historia de nuestro país las políticas públicas se han limitado a los planos del acceso y de la alfabetización digital, entendida como navegación básica y manejo de paquetería de Office, o, en el mejor de los casos, a la posibilidad de acceder a algún tipo de educación en línea.

No obviamos las necesidades básicas en este sentido, sin embargo, llama la atención que en las políticas públicas se preste tan poca atención a la creación de infraestructuras que permitan el desarrollo tecnológico propio (hardware, software) con programas y recursos que nos permitan ser creadores de tecnología y no meros consumidores, una condición que nos subordina y perpetúa nuestra dependencia económica, tecnológica y de conocimiento. Aquí es donde la educación tendría que embonarse con una visión de país hacia el futuro, con una educación y una cultura digital que trascienda el consumo de hardware y software privativo y que invite a los usuarios a ocupar la tecnología más allá de las operaciones básicas de comunicación, manejo de información y entretenimiento, que son, sin duda indispensables, pero insuficientes si queremos como país proyectarnos hacia el futuro.

Modelo educativo 2016
En la propuesta de Modelo Educativo 2016 presentada por la Secretaría de Educación Pública (2016) se hace referencia a los fines de la educación establecidos en la Constitución: “el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano”, “formar a los estudiantes en la convicción y capacidades necesarias para contribuir a la construcción de una sociedad más justa e incluyente, respetuosa de la diversidad, atenta y responsable hacia el interés general” y menciona que “la sociedad del conocimiento exige de las personas mayor capacidad de interpretación de fenómenos, creatividad y manejo de la información en entornos cambiantes”.

El documento hace referencia a la sociedad del conocimiento y sus desafíos, las competencias que requerimos en este nuevo contexto, la necesidad de incorporar los avances tecnológicos, la necesidad de un adecuado manejo de la información; sin embargo, no explica cómo se espera conseguir ese propósito y tampoco muestra una visión que enfatice la necesidad de crear conocimiento. No se define una propuesta pedagógica (o ciertos marcos pedagógicos de referencia) para la incorporación de las tecnologías y cómo permitirán alcanzar las competencias referidas. No se habla de una cultura digital, ni de la incorporación de ambientes de aprendizaje en entornos digitales abiertos como parte de la práctica pedagógica (Ricaurte 2016a, 2016b). Se habla de disciplinas, pero no se cuestiona el sistema disciplinar ni se incorporan nuevos campos del saber que hoy son fundamentales: programación, electrónica, robótica, por poner algunos ejemplos, o campos híbridos que articulen las ciencias con las artes, las humanidades con la computación o la electrónica con la producción textil u otros dispositivos portales (electronic textiles, wearable technology). Son solamente algunos ejemplos para abrir la discusión.

La referencia a las tecnologías digitales en el Modelo Educativo 2016 es frecuente, sin embargo, se insertan en frases que destacan el acceso a la información y a la educación, como por ejemplo: “El modelo educativo […] también debe considerar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, no sólo con el fin de desarrollar la destreza técnica que implica su manejo con solvencia, sino sobre todo para su utilización con fines educativos”, “usar efectivamente las tecnologías de la información”, “aprovechar el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación para cerrar brechas en el acceso a materiales y contenidos de calidad para todos”, “En cuanto al uso de las tecnologías de la información y la comunicación, es necesario consolidarlas como un medio para ampliar el acceso a oportunidades educativas de calidad y disminuir la desigualdad educativa”. (SEP, 2016)

Si no definimos qué estamos entendiendo por “uso eficiente”, “destreza técnica”, “manejo con solvencia”, “acceso a materiales y contenidos de calidad” y tampoco apostamos por ir más allá de lo básico, ni cuestionamos qué tipo de tecnología teneos que usar de manera eficiente y para qué, a qué tipo de información debemos acceder y cómo, entonces estamos reduciendo la comprensión de lo tecnológico. ¿Qué computadoras debemos manejar con solvencia?¿Qué software?¿Con qué propósito?¿Información producida por quién?¿En dónde? La tecnología no es neutra. Tampoco su uso.

Conclusión
No cabe duda que en términos tecnológicos el primer desafío es el acceso y la conectividad. México es el país de la OCDE con la más baja penetración de Internet (Internet World Stats, 2017). Sin embargo, también debemos de hablar de la calidad de la conexión y de las políticas que fomenten el desarrollo de infraestructuras comunitarias. La inclusión digital es esencial. El acceso a la información es un derecho. Sin embargo, de manera paralela, debemos ir construyendo no solamente un discurso, sino un auténtico cambio de paradigma ante un mundo que no nos espera.

Requerimos políticas educativas y pedagogías que apuesten por una cultura digital crítica, libre y abierta que nos permita desarrollar capacidades para solucionar los problemas que nos afectan. No necesitamos políticas públicas que impliquen nuevas servidumbres tecnológicas e informativas. Ser parte de la sociedad de conocimiento significa tener la capacidad de producirlo. En tanto no abandonemos la cultura de reproducir y consumir conocimiento y tecnología, ni cuestionemos cómo la tecnología se inserta en las relaciones económicas y de poder, difícilmente podremos generar las condiciones que permitan enfrentar los complejos desafíos que tenemos como sociedad.

Referencias
Masuda, Y. (1981). The Information Society as Post-industrial Society. Bethesda, MD: World Future Society.
Drucker, P. F. (1993). The rise of the knowledge society. The Wilson Quarterly, 17(2), 52-71.
Castells, M. (1996). The information age: economy, society and culture. The rise of the network society (Vol. 1). Oxford: Blackwell.
Castells, M.& Cardoso, G. (Eds.) (2005). The Network Society: From Knowledge to Policy. Washington, DC: Johns Hopkins Center for Transatlantic Relations.
Deuze, M. (2006). Participation, remediation, bricolage: Considering principal components of a digital culture. The Information Society, 22(2), 63-75.
Ricaurte, P. (2016a). Pedagogies for the Open Knowledge Society. International Journal of Educational Technology in Higher Education. 3:32 Doi10.1186/s41239-016-0033-y Disponible en: http://link.springer.com/article/10.1186/s41239-016-0033-y?view=classic
Ricaurte, P. (2016b). Wikipedia as an open learning environment. Comunicar 24 (49). DOI: 10.3916/C49-2016-06 Disponible en https://www.researchgate.net/publication/305643046_Wikipedia_as_an_Open_Learning_Environment
Ricaurte, P. (2016c). Cultura digital y participación ciudadana. En Cultura Urbana para la Inclusión Social en América Latina. Madrid: SEGIB. (En prensa).
Secretaría de Educación Pública. (2016). Modelo Educativo 2016. México: SEP. Disponible en: http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/118382/El_Modelo_Educativo_2016.pdf
Vercellone, C. (2007). From formal subsumption to general intellect: Elements for a Marxist reading of the thesis of cognitive capitalism. Historical Materialism, 15(1), 13-36.

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#EduWiki: una campaña global para promover el uso de Wikipedia como herramienta educativa

¡Wikipedia en tu clase!

Sé parte de una campaña para educadores con visión global. Una respuesta a los desafíos de la educación para el siglo XXI.

Wikipedia es la enciclopedia libre, probablemente el  proyecto más exitoso de colaboración colectiva que ha generado la mayor base de conocimiento abierto en la humanidad. Durante varios años, muchos educadores alrededor del mundo han encontrado formas creativas de aprovechar su naturaleza abierta para convertirla en un novedoso y útil recurso educativo.

Una de las iniciativas para promover el uso de Wikipedia como herramienta de aprendizaje es el “Colaboratorio de educación”, un grupo de líderes educativos de todo el mundo que cuentan con una amplia experiencia en la realización de proyectos académicos basados en Wikipedia, tanto en ámbitos formales como no formales, así como en la capacitación a docentes.

Para que se multiplique la experiencia, durante los meses de septiembre y octubre, se está realizando una campaña que invita a educadores a innovar mediante la integración de Wikipedia como herramienta educativa en su planificación y en sus actividades de clase. En respuesta a los desafíos de la educación en el siglo 21 y como una propuesta disruptiva frente a la educación tradicional, esta campaña, denominada “#EduWiki”, propone 4 actividades diseñadas para educadores de enseñanza secundaria y superior. En ellas, los estudiantes aportan directamente a la generación de conocimiento y a su divulgación en entornos abiertos a través de la creación de contenidos para la enciclopedia.

Esta invitación aporta una nueva forma de pensar el proceso educativo y de comprender lo que significa leer y escribir en la era digital, en el marco de la sociedad del conocimiento. No en vano el lanzamiento de la campaña coincide con la celebración del 50º Día Mundial de la Alfabetización de la UNESCO, que se celebrará el 8 de septiembre: una apuesta a la alfabetización digital.

Para ser parte de esta gran campaña, encontrarás en esta página la información necesaria: https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/es. Allí se ofrecen claves y pautas sencillas y ágiles para la participación de este movimiento global por el conocimiento, generado por todos y universalmente accesible.

Sitio oficial: https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/es

Datos importantes:

    • Desde el 8 de septiembre al 31 de octubre
    • Es un movimiento global
    • 17 países involucrados
    • Día de la alfabetización de la UNESCO: 8 de septiembre
    • #EduWiki + Di sí a Wikipedia en tu clase

Impulsada por el Programa de Educación de Wikipedia y el Colaboratorio de Educación

¿Cómo participar?

➜Regístrate aquí:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfuAeCgDpxk5gvsIbYkTQedCf6ZNODC0U_krOCx0gsPGvAMMA/viewform

➜Utiliza alguna de las actividades diseñadas para la campaña en tu clase

  1. Citas en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Citations/es

  1. Creación de contenido en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Content/es

  1. Imágenes en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Images/es

  1. Traducciones en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Translation/es

➜Completa el formulario de retroalimentación

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfCE5rZOLDPg9uKWggS-dXrnpvu67l0uadrs5KxTM-MrhraVg/viewform

➜Difunde en medios digitales la campaña y promueve el uso de Wikipedia como herramienta educativa a través de distintos recursos

Utiliza el hashtag #EduWiki

Otras acciones:

➜Conoce más acerca del Programa de Educación de Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/es

➜Revisa los recursos existentes

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/Resources

➜Acércate con un mentor/a para obtener más información sobre el programa de Educación, recursos o consejos útiles para utilizar Wikipedia en tu clase

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/Wikipedia_Education_Collaborative/Mentorship#Working_group

Recursos disponibles

Videos (en inglés)

Recursos educativos en español

Wikipedia en el aula (Portal Educ.ar, Argentina)

http://www.educ.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=129448#meGusta

Estrategias para trabajar con Wikipedia en Educación

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Estrategias_para_trabajar_con_Wikipedia_en_Educaci%C3%B3n.pdf

Wiki Learning https://paolaricaurte.net/wiki-learning/

Artículos

Pedagogías para una sociedad del conocimiento abierto

https://www.academia.edu/s/92018f7f1e/pedagogias-para-una-sociedad-de-conocimiento-abierto-version-preliminar

Wikipedia como entorno de aprendizaje abierto

http://www.academia.edu/28297389/Wikipedia_como_entorno_de_aprendizaje_abierto

Pedagogía de pares y producción colectiva del conocimiento

http://www.academia.edu/28297498/Pedagog%C3%ADa_de_pares_y_producci%C3%B3n_colectiva_del_conocimiento

Contactos en español:

vmasrour@wikimedia.org @vahidm

pricaurt@itesm.mx (México)   @paolaricaurte

melina.masnatta@gmail.com (Argentina)  @melinamasnatta

Laboratorios ciudadanos como comunidades de aprendizaje

Después de un fantástico taller de tres días impartido por Antonio Lafuente y Marcos García del Medialab Prado acerca de laboratorios de innovación ciudadana (y del torbellino mental y existencial que supone escucharlos) quise hacer una breve síntesis de lo que me llevo.

Uno de estos espacios, el Medialab Prado en Madrid es un perfecto ejemplo de explosión de innovación y construcción de comunidad.

Otro ejemplo, el Huerto Roma Verde, en la Ciudad de México, desafía autoridades y ocupa el territorio para cultivar vida y comunidad en la ciudad.

 

Referencias:

Ciudadanía 2.0. (2014). Documento Colaborativo. Laboratorios ciudadanos. http://www.ciudadania20.org/wp-content/uploads/2014/12/Documento-Colaborativo_LabsCiudadanos.pdf

Ciudadanía 2.0. Laboratorios ciudadanos.  http://ciudadania20.org/labsciudadanos/

Lafuente, A. (2010). Taller de prototipado. Medialab Prado. http://medialab-prado.es/article/taller_de_prototipado

Lafuente, A. (2014) Laboratorios de la palabra abierta. http://www.academia.edu/9637157/Laboratorio_de_la_palabra_abierta 

Lafuente, A. (2015). Laboratorio de aprendizajes comunes. Manuscrito sin publicar. 

 

Glosario de pedagogías emergentes

Desde muy pequeño tuve que interrumpir mi educación para empezar a ir a la escuela.

Gabriel García Márquez

Educar no consiste en llenar un vaso vacío, sino en encender un fuego latente

Lao Tsé

Aquí les comparto una compilación de definiciones sobre algunas pedagogías emergentes. La multiplicidad de etiquetas da cuenta de un universo dinámico que hace visible los entrecruzamientos y las tendencias en la discusión teórica.

Las definiciones están tomadas literalmente de los sitios consultados y las referencias se encuentran al final de cada segmento.  Iremos alimentando la lista y ampliando las fuentes. Son bienvenidas las sugerencias para ampliar la lista.

Design-Thinking-fo-EducatorsAprendizaje ubicuo

En forma genérica se define al aprendizaje ubicuo (u-learning) como un sistema de aprendizaje en línea[3] (o e-learning) que permite al individuo aprender en cualquier momento y lugar en donde pueda llevar un dispositivo electrónico móvil (Jones y Jo 2004, citado por Villa Martinez et al, 2010). Pero además, como afirma Burbules (2012), para que el aprendizaje sea ubicuo, se requiere una experiencia más distribuida en el espacio y el tiempo.

CALDEIRO, G.; SCHWARTZMAN, G. (2013): “Aprendizaje ubicuo. Entre lo disperso, lo efímero y lo importante: nuevas perspectivas para la educación en línea”. Presentado en I Jornadas Nacionales y III Jornadas de Experiencias e Investigación en Educación a Distancia y Tecnología Educativa (PROED)

http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/aprendizaje-ubicuo-entre-lo-disperso-lo-efimero-lo-importante-nuevas-per

El aprendizaje ubicuo (u-learning) se basa en la tecnología ubicua. La tecnología ubicua permite construir un entorno de aprendizaje omnipresente, lo que permite a cualquier persona a aprender en cualquier lugar en cualquier momento.

The definition and characteristics of ubiquitous learning: A discussion Saadiah Yahya, Erny Arniza Ahmad and Kamarularifin Abd Jalil.  International Journal of Education and Development using Information and Communication Technology (IJEDICT), 2010, Vol. 6, Issue 1, pp. 117-127.

El aprendizaje ubicuo (u-learning) guarda cierta similitud con el aprendizaje a través de dispositivos móviles (mobile learning) dado que se basa en entornos de aprendizaje a los que se puede acceder en diferentes contextos y situaciones. Sin embargo, el concepto de aprendizaje ubicuo sería más amplio en el sentido en que supone una deliberada adaptación de la propuesta de enseñanza al contexto en el cual se encuentran inmersos los estudiantes.

Se entiende así que un ambiente de aprendizaje ubicuo es cualquier escenario en cual los estudiantes pueden llegar a encontrarse totalmente inmersos en el proceso de aprendizaje, consecuentemente, un ambiente de aprendizaje ubicuo es una situación o contexto educativo generalizado u omnipresente, en el que incluso el estudiante puede estar aprendiendo sin ser completamente consciente del proceso.

http://es.wikipedia.org/wiki/Aprendizaje_ubicuo

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Learning environments

(Ogata, Akamatsu and Yano: Computer Supported Ubiquitous Learning EnvironmenT)

 

Educación expandida

El término educación expandida se utiliza para para referirse al hecho de que “la educación puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar”, no sólo gracias a los dispositivos y recursos en internet, sino especialmente gracias a las personas.

El adjetivo “expandida” es un término que alude a la exploración de los límites más allá de lo que hoy conocemos como educación.
La genealogía del término proviene tanto la trayectoria de la disciplina conocida como educocomunicación (media literacy para los anglosajones) como a otras prácticas, proyectos o conceptos contemporánenos

(educación mediática, edupunk, aprendizaje invisible, p2pedagogy, etc.) “educación expandida” simplemente es un término que puede aglutinar “prácticas, ideas o metodologías educativas que se encuentran fuera de lugar”.

http://www.zemos98.org/descargas/educacion_expandida-ZEMOS98.pdf 

http://blog.educalab.es/intef/2013/09/09/la-educacion-expandida/

http://es.slideshare.net/siriuselearning/innovacin-educativa-e

Aprendizaje flexible

El aprendizaje flexible se centra en ofrecer a los estudiantes opciones acerca de cuándo, dónde y cómo aprenden. Se puede ampliar las posibilidades en un entorno cada vez más abierto, con una mayor flexibilidad se puede ayudar a satisfacer las necesidades de una amplia gama de estudiantes.

https://www.heacademy.ac.uk/workstreams-research/themes/flexible-learning

Aprendizaje abierto /Educación abierta

El aprendizaje abierto es un movimiento innovador en la educación que surgió en la década de 1970 y se desarrolló en los campos de práctica y estudio. El término se refiere generalmente a las actividades que, o bien mejoran las oportunidades de aprendizaje en los sistemas educativos formales o amplíen las oportunidades de aprendizaje más allá de los sistemas de educación formal. El aprendizaje abierto implica, pero no se limita a: los métodos de enseñanza en el aula, se acerca al aprendizaje interactivo, en los formatos relacionado con el trabajo de educación y formación, las culturas y ecologías de comunidades de aprendizaje, y el desarrollo y uso de los recursos educativos abiertos.

El aprendizaje abierto como método de enseñanza se basa en el trabajo de Célestin Freinet en Francia y Maria Montessori en Italia, entre otros. El aprendizaje abierto debe permitir al alumno un aprendizaje autodeterminado e independiente.

http://en.wikipedia.org/wiki/Open_learning

https://curve.coventry.ac.uk/open/file/c04530ce-d16a-46ca-b359-a905195a76cb/1/Open%20education.pdf

Disrupting the Learning Landscape http://blogs.oii.ox.ac.uk/cobo/?p=996

Learning by doing

La Enseñanza orientada a la acción responde a un enfoque didáctico integral que presupone específicamente la actividad del alumno. La organización del proceso de aprendizaje encuentra su orientación en los “productos de la acción” acordados entre el docente y los alumnos. El resultado de este proceso de aprendizaje debe ser un equilibrio entre “la cabeza, el corazón y la mano” (Johann Heinrich Pestalozzi, 1746-1827).

La Enseñanza orientada a la acción antes que exhaustiva, al estilo de la educación bancaria, pretende generar conocimientos ejemplares; no es importante la incorporación de conceptos sino poder recrearlos y aplicarlos a situaciones nuevas.

En el contexto de la formación política, la Enseñanza orientada a la acción tiene una importancia particular porque se pretende que lo aprendido en el contexto escolar sea puesto en práctica por los ciudadanos en acciones presentes o en la disposición a actuar en situaciones futuras.

http://es.wikipedia.org/wiki/Enseñanza_orientada_a_la_acción

Pedagogía radical

La pedagogía radical surge a modo de contrapunto crítico al modelo establecido por la educación moderna. Concibe la educación como una instancia posible de liberación personal o de transformación social en beneficio de la colectividad. De este modo, la relación entre lo político y lo educativo se manifiesta mediante el desarrollo de una acción tendente hacia el bien común, basada en criterios de justicia y equidad.

http://subtramas.museoreinasofia.es/es/anagrama/pedagogia-radical

Educación laparoscópica (Alejandro Piscitelli)

La laparoscopía es un tipo de cirugía mínimamente invasiva con el paciente. Si trasladamos esta idea al terreno educativo la pedagogía laparoscópica sería aquella que utiliza experiencias de aprendizaje mínimamente invasivas con el estudiante.

http://fptendencias.blogspot.mx/2013/12/pedagogia-laparoscopica.html

https://www.youtube.com/watch?v=3oTflSQp66w (Video conferencia de Piscitelli).

Educación disruptiva

El modelo de educación disruptiva persigue el «aprendizaje personalizado» –poniendo siempre el acento sobre la excelencia. Para este cometido, resultan de gran interés las características del e-learning y la web 2.0, porque favorecen la motivación y obvian, por completo, el modelo jerárquico de enseñanza-aprendizaje tradicional.

El aprendizaje personalizado se puede llevar a cabo donde, cuando y como se quiera. Por esta razón, las modalidades de aprendizaje «formales», «no formales» e «informales» no son modalidades «parceladas», que hoy por hoy, se «mezclan» como partes integradoras de la «rducación disruptiva».

http://ined21.com/p7137/

Aprendizaje invisible (Cristóbal Cobo)

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http://www.invisiblelearning.com/libro.html

https://www.youtube.com/watch?v=nYMunveKnQo (Minuto 4)

Aprendizaje en red

El aprendizaje en red es un proceso de desarrollo y mantenimiento de las conexiones con personas e información, fusionándolo a través de la comunicación en red (sincrónica y asincrónicamente) de tal forma que su objetivo y fin es un determinado aprendizaje.

El término central en esta definición son las conexiones. Se toma una postura relacional en el que el aprendizaje se lleva a cabo tanto en relación con los demás y en relación con los recursos de aprendizaje.

CSALT, un grupo de investigación en la Universidad de Lancaster, Reino Unido, asociada a la serie de Conferencias de aprendizaje en red, ha definido Aprendizaje en red como “aprendizaje en el que la tecnología de la información y la comunicación se utiliza para promover las conexiones: entre un alumno y otros alumnos, entre estudiantes y tutores.; entre una comunidad de aprendizaje y sus recursos para el aprendizaje ”

Salmon escribió en 2001 al respecto: “el aprendizaje se construye alrededor de las comunidades de aprendizaje y de sus interacción, ampliar el acceso más allá de los límites del tiempo y el espacio, pero ofreciendo la promesa de la eficiencia y ampliar el acceso. Piense en los individuos como nodos de una red”.

http://fernandosantamaria.com/blog/2012/02/aprendizaje-en-red-networked-learning/

http://es.wikipedia.org/wiki/Aprendizaje_en_red

Aprendizaje rizomático

“En el modelo rizomático del aprendizaje, el currículo no está impulsado por las entradas predefinidas de los expertos, sino que se construye y se negocian en tiempo real con los aportes de quienes participan en el proceso de aprendizaje. Esta comunidad actúa como un plan de estudios, de manera espontánea para la formación, la construcción, y la reconstrucción de sí mismo y el objeto de su aprendizaje actúa de la misma manera a como el rizoma responde a condiciones ambientales cambiantes (y como metáfora del concepto de red)”.

Aprendizaje rizomático invoca la metáfora biológica de un rizoma, donde el tallo de una planta echa raíces y brotes, cada una de las cuales pueden convertirse en una nueva planta. Rizomas resistir estructura organizativa y no tienen principio ni fin distinto, crecen y se propagan en un “nómada” de la moda, las únicas restricciones al crecimiento siendo los que existen en el hábitat circundante. Visto como un modelo para la construcción del conocimiento, los procesos rizomáticos alusión a la interconexión de ideas, así como la exploración sin límites a través de varios frentes desde diferentes puntos de partida. De Dave Cormier ha hecho más trabajo en esto como una teoría, y sugiere que el aprendizaje rizomático es un medio por el cual los estudiantes a desarrollar habilidades para resolver problemas complejos para los dominios.

http://innovating-pedagogy.wikidot.com/aprendizaje-rizomatico

http://fernandosantamaria.com/blog/2012/02/aprendizaje-rizomatico-rhizomatic-education/

Aprendizaje profundo (deep learning)

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http://www.newpedagogies.org/

http://www.slideshare.net/cristobalcobo/redefining-the-boundaries-of-learning?ref=https://ergonomic.wordpress.com/2015/03/29/co-creando-un-nuevo-centro-de-estudios-en-uruguay/

 

Pedagogía de pares (peeragogy)

La pedagogía de pares[1] es una propuesta centrada en la cooperación y la acción colectiva. Tiene como fundamento el aprendizaje cooperativo entre pares o co-aprendices (co-learners) de manera auto-organizada en cualquier entorno de aprendizaje. Si bien cualquier experiencia auto-organizada de aprendizaje entre pares puede ser considerada dentro de esta categoría, partimos del supuesto de que el conjunto de tecnologías participativas son un instrumento para potenciarla.

Los laboratorios empíricos de la pedagogía de pares son RheingoldU, universidad virtual en la que el profesor Howard Rheingold imparte cursos a través de diversas plataformas educativas y Peeragogy.org, espacio abierto de colaboración para el desarrollo de un manual acerca de los principios y la puesta en práctica de la pedagogía de pares.

[1] Del inglés peeragogy, neologismo compuesto de los términos peer, par, y pedagogy, pedagogía. El término fue acuñado por Howard Rheingold a partir de la paragogía, propuesta por Charles Danoff y Joseph Corneli. De acuerdo con Corneli y Danoff (2011) el término paragogía es más amplio que el neologismo peeragogy, debido a que en griego involucra tanto el sentido de producción como el del aprendizaje entre pares, aunque resulte más amplio y abstracto. El uso del término peeragogy es una apuesta para volverlo concreto y accesible. La traducción del término peeragogy en español puede resolverse como pedagogía de pares o paragogía; sin embargo, Corneli y Danoff realizan una distinción conceptual entre paragogy y peeragogy. En francés se ha optado por el término pairagogie, que mantiene el énfasis en los pares (pairs).

Ricaurte, P. (2013). Pedagogía de pares. En Aranda, D., Creus,  A.  y Sánchez Navarro, J. (Eds.). Educación, medios digitales y cultura de la participación. Barcelona: UOC Press. ISBN: 978-84-9029-763-6

http://peeragogy.org/

Design Thinking

Design Thinking en la educación es un proceso creativo que ayuda a diseñar soluciones significativas en el aula, en la escuela y en su comunidad.

El “Proceso de diseño” es lo que el Design Thinking pone en acción. Es un enfoque estructurado para la generación y la evolución de las ideas. Tiene cinco fases que te ayudan a conducir el desarrollo, desde la identificación de un reto de diseño hasta la búsqueda y la construcción de una solución:
  • Descubrimiento
  • Interpretación
  • Ideación
  • Experimentación
  • Evolución

Design-Thinking-fo-Educators

http://www.designthinkingforeducators.com/Design-Thinking-para-Educadores_Spanish.pdf

http://www.cafeducacion.com/2014/03/29/design-thinking-a-la-sala-de-clases/

 

 

Innovación en los procesos de aprendizaje

Los modelos pedagógicos tradicionales entran en crisis con las posibilidades y los desafíos que presenta la era digital. Hemos observado en los últimos años la emergencia de nuevos modelos, formatos, plataformas y propuestas que interpelan a los docentes y estudiantes para que se replanteen los procesos de aprendizaje desde una nueva mirada. Muchas instituciones están tratando de incorporar en sus modelos educativos estas nuevas maneras de aprender para promover la innovación y la creatividad para dar cabida a las nuevas competencias que se requieren en el mundo global. Sin embargo, si bien hay algunas iniciativas a nivel global que implican auténticos y profundos cambios en los procesos de aprendizaje (como los casos de Team Labs o Minerva, por ejemplo), todavía estamos lejos de comprender e incorporar en las instituciones educativas formales las transformaciones que se requieren.

Los obstáculos que hay que resolver se presentan en varios niveles. En primer lugar, los procesos de innovación educativa se asocian de manera simplista con la incorporación de tecnologías en el aula o en los procesos de aprendizaje. Las instituciones no trabajan sobre una reflexión crítica sobre el papel de la tecnología en la economía del conocimiento o como parte de la reproducción del sistema social y el papel que debe jugar la educación en estos procesos. En el caso de México, tanto a nivel de política pública, como de instituciones educativas públicas y privadas la incorporación de la tecnología va de la mano con alianzas estratégicas con corporaciones tecnológicas que ofrecen a los gobiernos e instituciones conectividad, programas de formación, hardware y software para mantener clientes y usuarios cautivos de sus productos. Tampoco se discute el tema de la industria de los datos personales y una cultura del derecho a la privacidad como parte de las competencias que deben desarrollar docentes y estudiantes. Un último aspecto es la comprensión limitada del manejo de la tecnología y el desarrollo de competencias tecnológicas que se circunscriben a cuestiones operativas y no se vinculan con procesos de participación ciudadana y colaboración social que trasciendan las fronteras del salón de clases. La incorporación de las tecnologías en los procesos de aprendizaje se limita al uso de herramientas, apps y plataformas para el desarrollo de actividades durante la práctica docente.

Otro obstáculo importante son los modelos pedagógicos. ¿Hay una auténtica reflexión sobre los procesos pedagógicos, el papel de la educación, la naturaleza y el propósito del aprendizaje? En la mayoría de los casos, los maestros ni siquiera hacen explícita su adscripción a una teoría pedagógica, a una filosofía de enseñanza que promueva algún tipo de valor o que oriente su práctica docente a un objetivo más allá del disciplinario. No se habla de teorías pedagógicas, sino de estrategias, técnicas didácticas o plataformas. Por ejemplo, hablar de “flipped classroom” como estrategia o de los MOOC como plataformas o incluso renovar las arquitecturas de aprendizaje no necesariamente transforma la educación ni motiva la innovación en los procesos de aprendizaje si no cuestionamos, por ejemplo, que sea el maestro o la institución quienes sigan tomando las decisiones sobre el proceso bajo esquemas rígidos y tradicionales (programas de estudio pre-establecidos, aplicación de exámenes, tomar clase en “salones de clase”, pasar asistencia, seguir procesos lineales de aprendizaje, sistema de evaluación decidido por el maestro, etc.). Las discusiones pedagógicas actuales sobre cómo, para qué, con quién, por qué, con qué aprender, dónde aprender (Suárez, 2014) y procesos de agenciamiento o empoderamiento de los estudiantes, si se dan, quedan en planteamientos o declaraciones, pero no se materializan en las prácticas docentes cotidianas puesto que se siguen manteniendo las estructuras de la enseñanza tradicional, verticales y jerárquicas donde los estudiantes no tienen participación ni poder de decisión sobre su propio proceso de aprendizaje.

Otro problema es la ausencia de reflexión sobre los procesos contemporáneos de producción, circulación y consumo de conocimiento y los procesos de innovación social. ¿Cuál es el lugar de México en la sociedad del conocimiento? ¿Por qué la producción de conocimiento (abierto) es relevante para la transformación social y para la difusión de la cultura?¿Cómo se debe entender la innovación (más allá de las patentes)? ¿Cuál es el debate actual sobre el papel del conocimiento en la economía?¿Qué nuevos procesos están surgiendo?¿Cuáles son las propuestas emergentes sobre innovación social y producción colectiva de conocimiento? ¿Estamos fomentando entre nuestros estudiantes la pasión por el conocimiento? ¿Cómo debe esto impactar los procesos educativos, las políticas institucionales, el desarrollo de espacios, metodologías y estrategias para la innovación?

Por tanto, si auténticamente queremos conseguir innovación en los procesos de aprendizaje, es necesario que en realidad transformemos las instituciones educativas, los principios pedagógicos, las políticas, las estructuras, las arquitecturas de aprendizaje y que en nuestra labor docente cotidiana promovamos un auténtico agenciamiento de los estudiantes como los constructores de su propio aprendizaje, sin límites, sin obstáculos, sin restricciones.

Aprender en el siglo XXI

Nadie educa a nadie -nadie se educa a sí mismo-
los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo.
Nadie libera a nadie, ni nadie se libera solo.
Los hombres se liberan en comunión.
Paulo Freire, Pedagogía del oprimido, 1970

Frente a las grandes crisis que afronta la humanidad: alimentaria, energética, ecológica, financiera y social, son necesarias soluciones globales y radicales. Un sistema basado en el consumo como sinónimo de libertad y felicidad, la concentración de la riqueza en pocas manos a costa de la pobreza de millones y la explotación irracional de recursos naturales, nos ha colocado en un escenario donde el futuro es desolador. El hombre lobo del hombre no es sino el resultado de la lógica unidimensional del capitalismo que nos convierte en competidores, enemigos y exterminadores del otro. Es el principio rector de las relaciones entre estados poderosos y dominados, entre seres poderosos y seres sometidos.

Por ello, resulta esencial preguntarnos sobre el propósito de la educación frente a estos desafíos: ¿Cómo debemos preparar a los estudiantes para enfrentar el presente y el futuro? ¿Cuáles deben ser sus habilidades fundamentales?¿A través de qué metodologías?¿Con qué herramientas?¿En qué formatos?¿Con qué objetivos?¿Bajo qué sistema educativo?

Las respuestas no deben responderse a la ligera ni de forma fragmentaria. La transformación de la educación es impostergable. La comprensión holística del problema, debe involucrar las reformas en la administración, la infraestructura escolar, el currículum, las condiciones laborales de los maestros, las oportunidades de superación a través de programas de capacitación continua, los sistemas de evaluación, las necesidades de los alumnos y del país, la integración de maestros, alumnos y padres en la toma de decisiones, los principios pedagógicos. Ayers -luchador por la educación pública democrática- sostiene que nuestro país está copiando las malas decisiones para la educación que se están tomando en Estados Unidos.

La reforma educativa actual trata de resolver un problema complejo solamente a partir de una arista: los maestros. Sin embargo, ¿por qué no hablar del sistema educativo en su conjunto? ¿Por qué no hablar de planes y programas fallidos? ¿Por qué no hablar de evaluación y no de medición? México es el segundo país del mundo en cuanto a proporción del gasto público destinado a la educación, pero los resultados de PISA de los últimos nueve años, sistemáticamente los últimos lugares, demuestran el fracaso escolar. De acuerdo con cifras oficiales, de cada 100 niños que inician su educación elemental, solo 64 acaban la escuela primaria, 24 el bachillerato, 10 una licenciatura y apenas 2 o 3 concluyen un posgrado. El tema de la infraestructura pocas veces se coloca en la agenda política, mientras el 50% de los planteles del país carecen de agua, drenaje o energía eléctrica. Con respecto a tecnología, solamente el 13% de las escuelas tiene acceso a equipo de cómputo e Internet.

La precaria infraestructura de las escuelas, los programas inadecuados, los métodos de educación memorista y que anulan la cretividad, los exámenes de opción múltiple como principal instrumento de evaluación, la reproducción en el salón de clase de las jerarquías y los roles sociales, las escuelas cerradas a la participación de los padres en la toma de decisión y completamente divorciadas de la comunidad, son solo algunos de los rostros de nuestro fracasado sistema educativo.

Por supuesto, a esta situación se debe añadir el funesto papel de la televisión comercial que evita el pensamiento crítico, banaliza la realidad y las relaciones sociales y que se erige como máxima apología de la ignorancia (lo que explica, entre otras cosas que tengamos un presidente de telenovela). Como nos lo recuerda Manuel Pérez Rocha, “el medio social y cultural en que viven los niños y jóvenes es determinante de lo que se puede lograr en la escuela”.

¿Dónde están, además, las distintas vías y programas para que los jóvenes puedan profesionalizarse y acceder a un empleo digno? Si la universidad pública no tiene cabida para la demanda existente y si la educación superior tampoco garantiza un espacio social, ¿qué otros caminos pueden tener los jóvenes para adquirir habilidades, profesiones u oficios que les permitan acceder al mercado laboral y a una vida con futuro?

En el mundo contemporáneo, el aprendizaje no puede ser concebido “como un lugar y un tiempo para adquirir el conocimiento (la escuela) y un lugar y un tiempo para aplicar los conocimientos adquiridos (lugar de trabajo)”. Bajo esta perspectiva debe entenderse que la educación no es solamente responsabilidad de la escuela, ni de los maestros únicamente: “el aprendizaje ocurre de manera continua a partir de nuestras interacciones con los demás y con el mundo que nos rodea“, a lo largo de toda nuestra vida. En esa interacción se incluye a los padres, a la sociedad, a los compañeros, a los amigos. Esta visión del aprendizaje para la vida adoptada por la UNESCO debe ser también contemplada dentro de las políticas públicas.

Una de las panaceas más recurridas en estos últimos años es la incorporación de tecnología en las escuelas. Como resultado, se han desarrollado programas gubernamentales con inversiones cuantiosas. Entre la Enciclomedia y el programa Habilidades Digitales para Todos se tiraron a la basura 25 mil millones de pesos en los últimos 12 años (más bien, se sumaron amablemente a las arcas de las compañías involucradas y sus operarios).

Actualmente en México, junto con la propuesta de reforma educativa, el gobierno ofreció entregar cuatro millones y medio de laptops a niños de quinto y sexto de primaria. Juan Manuel López Garduño, director de Edumundo, plantea un cuestionamiento fundamental: “Sin la lideresa sindical y con la conectividad a Internet ¿se resuelve el problema educativo de México?” e insiste en que “la conectividad más importante es la que tiene que darse entre el aula y la comunidad”.

Frente a este escenario, el experto pregunta:”¿Está previsto el mantenimiento de los equipos, las condiciones de luz y electricidad? ¿Tenemos claro el cómo y el para qué de la conectividad? ¿De qué sirven las habilidades digitales si un niño no sabe leer, entender las tesis centrales de un argumento y expresar sus ideas de manera articulada para compartirlas, confrontarlas y construir nuevos conocimientos? ¿Se está considerando el ambiente escolar que es el factor que más afecta al rendimiento? ¿Se piensa en la relación padre-hijo-docente?”

La respuesta es obvia. Nuevamente, lo importante no es la educación, no es el aprendizaje, no son los estudiantes, no es la sociedad. ¿Quiénes serán las compañías que ganarán la licitación? Como en episodios anteriores, ya está discutido y acordado. Resulta un gran negocio y genera una positiva imagen mediática ofrecer laptops a los niños. Sin embargo, este tipo de programas, por enésima vez, jamás se planean desde una perspectiva integral: ¿Quién realizará el seguimiento del aprendizaje de manera continua y sistemática? ¿Quién capacitará a docentes, padres, niños? ¿Quién generará entornos de aprendizaje que potencien el desarrollo de las habilidades necesarias? ¿Quién generará redes de aprendizaje? ¿Bajo qué principios pedagógicos se promoverá el aprendizaje utilizando herramientas tecnológicas? ¿Cómo se evaluará (y no “medirá”) el aprendizaje? ¿Qué aprenderán? ¿Para qué?

En pleno siglo XXI resultan absolutamente vigentes los textos que Paulo Freire escribió el siglo pasado: hay que entender el papel colectivo de la producción de conocimiento y la necesidad de que permita al ser humano liberarse. La concepción bancaria de educación de la que habla Freire, que sigue imperando en México, no permite, ni permitirá, por más laptops y gadgets que tengan los niños, liberar sus conciencias ni su pensamiento. Y los maestros, los padres, los políticos, deberían recordar que en una educación democrática, tal como lo decía Freire, “enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o su construcción.” La educación y el aprendizaje son procesos de ida y vuelta, multidimensionales, insertados en contextos sociales particulares. ¿Estamos generando espacios sociales en los que como sujetos podamos pensar libremente y con todas las herramientas necesarias? ¿Estamos generando entornos que nos permitan mirar críticamente la realidad y transformarla? El problema de la educación es un problema social y, por supuesto, trasciende el salón de clase y el ámbito escolar.

Las tecnologías, sin un propósito pedagógico profundo arraigado en lo social, en las necesidades de la comunidad, en la producción colectiva del conocimiento, no se convierten sino en “armas de distracción masiva” como lo sostiene Garduño. Contribuyen a la cárcel de las conciencias y a la desconexión de la realidad. Mientras estemos entretenidos, lo que nos ocurra como sociedad es irrelevante. La fractura entre escuela y comunidad aunada a la alianza catastrófica entre sistema político-económico, medios y educación, dan como resultado una debacle: la educación como práctica de la opresión.

Publicado originalmente en el periódico El Universal.