#EduWiki: una campaña global para promover el uso de Wikipedia como herramienta educativa

¡Wikipedia en tu clase!

Sé parte de una campaña para educadores con visión global. Una respuesta a los desafíos de la educación para el siglo XXI.

Wikipedia es la enciclopedia libre, probablemente el  proyecto más exitoso de colaboración colectiva que ha generado la mayor base de conocimiento abierto en la humanidad. Durante varios años, muchos educadores alrededor del mundo han encontrado formas creativas de aprovechar su naturaleza abierta para convertirla en un novedoso y útil recurso educativo.

Una de las iniciativas para promover el uso de Wikipedia como herramienta de aprendizaje es el “Colaboratorio de educación”, un grupo de líderes educativos de todo el mundo que cuentan con una amplia experiencia en la realización de proyectos académicos basados en Wikipedia, tanto en ámbitos formales como no formales, así como en la capacitación a docentes.

Para que se multiplique la experiencia, durante los meses de septiembre y octubre, se está realizando una campaña que invita a educadores a innovar mediante la integración de Wikipedia como herramienta educativa en su planificación y en sus actividades de clase. En respuesta a los desafíos de la educación en el siglo 21 y como una propuesta disruptiva frente a la educación tradicional, esta campaña, denominada “#EduWiki”, propone 4 actividades diseñadas para educadores de enseñanza secundaria y superior. En ellas, los estudiantes aportan directamente a la generación de conocimiento y a su divulgación en entornos abiertos a través de la creación de contenidos para la enciclopedia.

Esta invitación aporta una nueva forma de pensar el proceso educativo y de comprender lo que significa leer y escribir en la era digital, en el marco de la sociedad del conocimiento. No en vano el lanzamiento de la campaña coincide con la celebración del 50º Día Mundial de la Alfabetización de la UNESCO, que se celebrará el 8 de septiembre: una apuesta a la alfabetización digital.

Para ser parte de esta gran campaña, encontrarás en esta página la información necesaria: https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/es. Allí se ofrecen claves y pautas sencillas y ágiles para la participación de este movimiento global por el conocimiento, generado por todos y universalmente accesible.

Sitio oficial: https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/es

Datos importantes:

    • Desde el 8 de septiembre al 31 de octubre
    • Es un movimiento global
    • 17 países involucrados
    • Día de la alfabetización de la UNESCO: 8 de septiembre
    • #EduWiki + Di sí a Wikipedia en tu clase

Impulsada por el Programa de Educación de Wikipedia y el Colaboratorio de Educación

¿Cómo participar?

➜Regístrate aquí:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfuAeCgDpxk5gvsIbYkTQedCf6ZNODC0U_krOCx0gsPGvAMMA/viewform

➜Utiliza alguna de las actividades diseñadas para la campaña en tu clase

  1. Citas en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Citations/es

  1. Creación de contenido en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Content/es

  1. Imágenes en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Images/es

  1. Traducciones en Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/EduWiki_Campaign/Lesson_Plans/Translation/es

➜Completa el formulario de retroalimentación

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfCE5rZOLDPg9uKWggS-dXrnpvu67l0uadrs5KxTM-MrhraVg/viewform

➜Difunde en medios digitales la campaña y promueve el uso de Wikipedia como herramienta educativa a través de distintos recursos

Utiliza el hashtag #EduWiki

Otras acciones:

➜Conoce más acerca del Programa de Educación de Wikipedia

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/es

➜Revisa los recursos existentes

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/Resources

➜Acércate con un mentor/a para obtener más información sobre el programa de Educación, recursos o consejos útiles para utilizar Wikipedia en tu clase

https://outreach.wikimedia.org/wiki/Education/Wikipedia_Education_Collaborative/Mentorship#Working_group

Recursos disponibles

Videos (en inglés)

Recursos educativos en español

Wikipedia en el aula (Portal Educ.ar, Argentina)

http://www.educ.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=129448#meGusta

Estrategias para trabajar con Wikipedia en Educación

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Estrategias_para_trabajar_con_Wikipedia_en_Educaci%C3%B3n.pdf

Wiki Learning https://paolaricaurte.net/wiki-learning/

Artículos

Pedagogías para una sociedad del conocimiento abierto

https://www.academia.edu/s/92018f7f1e/pedagogias-para-una-sociedad-de-conocimiento-abierto-version-preliminar

Wikipedia como entorno de aprendizaje abierto

http://www.academia.edu/28297389/Wikipedia_como_entorno_de_aprendizaje_abierto

Pedagogía de pares y producción colectiva del conocimiento

http://www.academia.edu/28297498/Pedagog%C3%ADa_de_pares_y_producci%C3%B3n_colectiva_del_conocimiento

Contactos en español:

vmasrour@wikimedia.org @vahidm

pricaurt@itesm.mx (México)   @paolaricaurte

melina.masnatta@gmail.com (Argentina)  @melinamasnatta

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Innovación en los procesos de aprendizaje

Los modelos pedagógicos tradicionales entran en crisis con las posibilidades y los desafíos que presenta la era digital. Hemos observado en los últimos años la emergencia de nuevos modelos, formatos, plataformas y propuestas que interpelan a los docentes y estudiantes para que se replanteen los procesos de aprendizaje desde una nueva mirada. Muchas instituciones están tratando de incorporar en sus modelos educativos estas nuevas maneras de aprender para promover la innovación y la creatividad para dar cabida a las nuevas competencias que se requieren en el mundo global. Sin embargo, si bien hay algunas iniciativas a nivel global que implican auténticos y profundos cambios en los procesos de aprendizaje (como los casos de Team Labs o Minerva, por ejemplo), todavía estamos lejos de comprender e incorporar en las instituciones educativas formales las transformaciones que se requieren.

Los obstáculos que hay que resolver se presentan en varios niveles. En primer lugar, los procesos de innovación educativa se asocian de manera simplista con la incorporación de tecnologías en el aula o en los procesos de aprendizaje. Las instituciones no trabajan sobre una reflexión crítica sobre el papel de la tecnología en la economía del conocimiento o como parte de la reproducción del sistema social y el papel que debe jugar la educación en estos procesos. En el caso de México, tanto a nivel de política pública, como de instituciones educativas públicas y privadas la incorporación de la tecnología va de la mano con alianzas estratégicas con corporaciones tecnológicas que ofrecen a los gobiernos e instituciones conectividad, programas de formación, hardware y software para mantener clientes y usuarios cautivos de sus productos. Tampoco se discute el tema de la industria de los datos personales y una cultura del derecho a la privacidad como parte de las competencias que deben desarrollar docentes y estudiantes. Un último aspecto es la comprensión limitada del manejo de la tecnología y el desarrollo de competencias tecnológicas que se circunscriben a cuestiones operativas y no se vinculan con procesos de participación ciudadana y colaboración social que trasciendan las fronteras del salón de clases. La incorporación de las tecnologías en los procesos de aprendizaje se limita al uso de herramientas, apps y plataformas para el desarrollo de actividades durante la práctica docente.

Otro obstáculo importante son los modelos pedagógicos. ¿Hay una auténtica reflexión sobre los procesos pedagógicos, el papel de la educación, la naturaleza y el propósito del aprendizaje? En la mayoría de los casos, los maestros ni siquiera hacen explícita su adscripción a una teoría pedagógica, a una filosofía de enseñanza que promueva algún tipo de valor o que oriente su práctica docente a un objetivo más allá del disciplinario. No se habla de teorías pedagógicas, sino de estrategias, técnicas didácticas o plataformas. Por ejemplo, hablar de “flipped classroom” como estrategia o de los MOOC como plataformas o incluso renovar las arquitecturas de aprendizaje no necesariamente transforma la educación ni motiva la innovación en los procesos de aprendizaje si no cuestionamos, por ejemplo, que sea el maestro o la institución quienes sigan tomando las decisiones sobre el proceso bajo esquemas rígidos y tradicionales (programas de estudio pre-establecidos, aplicación de exámenes, tomar clase en “salones de clase”, pasar asistencia, seguir procesos lineales de aprendizaje, sistema de evaluación decidido por el maestro, etc.). Las discusiones pedagógicas actuales sobre cómo, para qué, con quién, por qué, con qué aprender, dónde aprender (Suárez, 2014) y procesos de agenciamiento o empoderamiento de los estudiantes, si se dan, quedan en planteamientos o declaraciones, pero no se materializan en las prácticas docentes cotidianas puesto que se siguen manteniendo las estructuras de la enseñanza tradicional, verticales y jerárquicas donde los estudiantes no tienen participación ni poder de decisión sobre su propio proceso de aprendizaje.

Otro problema es la ausencia de reflexión sobre los procesos contemporáneos de producción, circulación y consumo de conocimiento y los procesos de innovación social. ¿Cuál es el lugar de México en la sociedad del conocimiento? ¿Por qué la producción de conocimiento (abierto) es relevante para la transformación social y para la difusión de la cultura?¿Cómo se debe entender la innovación (más allá de las patentes)? ¿Cuál es el debate actual sobre el papel del conocimiento en la economía?¿Qué nuevos procesos están surgiendo?¿Cuáles son las propuestas emergentes sobre innovación social y producción colectiva de conocimiento? ¿Estamos fomentando entre nuestros estudiantes la pasión por el conocimiento? ¿Cómo debe esto impactar los procesos educativos, las políticas institucionales, el desarrollo de espacios, metodologías y estrategias para la innovación?

Por tanto, si auténticamente queremos conseguir innovación en los procesos de aprendizaje, es necesario que en realidad transformemos las instituciones educativas, los principios pedagógicos, las políticas, las estructuras, las arquitecturas de aprendizaje y que en nuestra labor docente cotidiana promovamos un auténtico agenciamiento de los estudiantes como los constructores de su propio aprendizaje, sin límites, sin obstáculos, sin restricciones.

Aprender en el siglo XXI

Nadie educa a nadie -nadie se educa a sí mismo-
los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo.
Nadie libera a nadie, ni nadie se libera solo.
Los hombres se liberan en comunión.
Paulo Freire, Pedagogía del oprimido, 1970

Frente a las grandes crisis que afronta la humanidad: alimentaria, energética, ecológica, financiera y social, son necesarias soluciones globales y radicales. Un sistema basado en el consumo como sinónimo de libertad y felicidad, la concentración de la riqueza en pocas manos a costa de la pobreza de millones y la explotación irracional de recursos naturales, nos ha colocado en un escenario donde el futuro es desolador. El hombre lobo del hombre no es sino el resultado de la lógica unidimensional del capitalismo que nos convierte en competidores, enemigos y exterminadores del otro. Es el principio rector de las relaciones entre estados poderosos y dominados, entre seres poderosos y seres sometidos.

Por ello, resulta esencial preguntarnos sobre el propósito de la educación frente a estos desafíos: ¿Cómo debemos preparar a los estudiantes para enfrentar el presente y el futuro? ¿Cuáles deben ser sus habilidades fundamentales?¿A través de qué metodologías?¿Con qué herramientas?¿En qué formatos?¿Con qué objetivos?¿Bajo qué sistema educativo?

Las respuestas no deben responderse a la ligera ni de forma fragmentaria. La transformación de la educación es impostergable. La comprensión holística del problema, debe involucrar las reformas en la administración, la infraestructura escolar, el currículum, las condiciones laborales de los maestros, las oportunidades de superación a través de programas de capacitación continua, los sistemas de evaluación, las necesidades de los alumnos y del país, la integración de maestros, alumnos y padres en la toma de decisiones, los principios pedagógicos. Ayers -luchador por la educación pública democrática- sostiene que nuestro país está copiando las malas decisiones para la educación que se están tomando en Estados Unidos.

La reforma educativa actual trata de resolver un problema complejo solamente a partir de una arista: los maestros. Sin embargo, ¿por qué no hablar del sistema educativo en su conjunto? ¿Por qué no hablar de planes y programas fallidos? ¿Por qué no hablar de evaluación y no de medición? México es el segundo país del mundo en cuanto a proporción del gasto público destinado a la educación, pero los resultados de PISA de los últimos nueve años, sistemáticamente los últimos lugares, demuestran el fracaso escolar. De acuerdo con cifras oficiales, de cada 100 niños que inician su educación elemental, solo 64 acaban la escuela primaria, 24 el bachillerato, 10 una licenciatura y apenas 2 o 3 concluyen un posgrado. El tema de la infraestructura pocas veces se coloca en la agenda política, mientras el 50% de los planteles del país carecen de agua, drenaje o energía eléctrica. Con respecto a tecnología, solamente el 13% de las escuelas tiene acceso a equipo de cómputo e Internet.

La precaria infraestructura de las escuelas, los programas inadecuados, los métodos de educación memorista y que anulan la cretividad, los exámenes de opción múltiple como principal instrumento de evaluación, la reproducción en el salón de clase de las jerarquías y los roles sociales, las escuelas cerradas a la participación de los padres en la toma de decisión y completamente divorciadas de la comunidad, son solo algunos de los rostros de nuestro fracasado sistema educativo.

Por supuesto, a esta situación se debe añadir el funesto papel de la televisión comercial que evita el pensamiento crítico, banaliza la realidad y las relaciones sociales y que se erige como máxima apología de la ignorancia (lo que explica, entre otras cosas que tengamos un presidente de telenovela). Como nos lo recuerda Manuel Pérez Rocha, “el medio social y cultural en que viven los niños y jóvenes es determinante de lo que se puede lograr en la escuela”.

¿Dónde están, además, las distintas vías y programas para que los jóvenes puedan profesionalizarse y acceder a un empleo digno? Si la universidad pública no tiene cabida para la demanda existente y si la educación superior tampoco garantiza un espacio social, ¿qué otros caminos pueden tener los jóvenes para adquirir habilidades, profesiones u oficios que les permitan acceder al mercado laboral y a una vida con futuro?

En el mundo contemporáneo, el aprendizaje no puede ser concebido “como un lugar y un tiempo para adquirir el conocimiento (la escuela) y un lugar y un tiempo para aplicar los conocimientos adquiridos (lugar de trabajo)”. Bajo esta perspectiva debe entenderse que la educación no es solamente responsabilidad de la escuela, ni de los maestros únicamente: “el aprendizaje ocurre de manera continua a partir de nuestras interacciones con los demás y con el mundo que nos rodea“, a lo largo de toda nuestra vida. En esa interacción se incluye a los padres, a la sociedad, a los compañeros, a los amigos. Esta visión del aprendizaje para la vida adoptada por la UNESCO debe ser también contemplada dentro de las políticas públicas.

Una de las panaceas más recurridas en estos últimos años es la incorporación de tecnología en las escuelas. Como resultado, se han desarrollado programas gubernamentales con inversiones cuantiosas. Entre la Enciclomedia y el programa Habilidades Digitales para Todos se tiraron a la basura 25 mil millones de pesos en los últimos 12 años (más bien, se sumaron amablemente a las arcas de las compañías involucradas y sus operarios).

Actualmente en México, junto con la propuesta de reforma educativa, el gobierno ofreció entregar cuatro millones y medio de laptops a niños de quinto y sexto de primaria. Juan Manuel López Garduño, director de Edumundo, plantea un cuestionamiento fundamental: “Sin la lideresa sindical y con la conectividad a Internet ¿se resuelve el problema educativo de México?” e insiste en que “la conectividad más importante es la que tiene que darse entre el aula y la comunidad”.

Frente a este escenario, el experto pregunta:”¿Está previsto el mantenimiento de los equipos, las condiciones de luz y electricidad? ¿Tenemos claro el cómo y el para qué de la conectividad? ¿De qué sirven las habilidades digitales si un niño no sabe leer, entender las tesis centrales de un argumento y expresar sus ideas de manera articulada para compartirlas, confrontarlas y construir nuevos conocimientos? ¿Se está considerando el ambiente escolar que es el factor que más afecta al rendimiento? ¿Se piensa en la relación padre-hijo-docente?”

La respuesta es obvia. Nuevamente, lo importante no es la educación, no es el aprendizaje, no son los estudiantes, no es la sociedad. ¿Quiénes serán las compañías que ganarán la licitación? Como en episodios anteriores, ya está discutido y acordado. Resulta un gran negocio y genera una positiva imagen mediática ofrecer laptops a los niños. Sin embargo, este tipo de programas, por enésima vez, jamás se planean desde una perspectiva integral: ¿Quién realizará el seguimiento del aprendizaje de manera continua y sistemática? ¿Quién capacitará a docentes, padres, niños? ¿Quién generará entornos de aprendizaje que potencien el desarrollo de las habilidades necesarias? ¿Quién generará redes de aprendizaje? ¿Bajo qué principios pedagógicos se promoverá el aprendizaje utilizando herramientas tecnológicas? ¿Cómo se evaluará (y no “medirá”) el aprendizaje? ¿Qué aprenderán? ¿Para qué?

En pleno siglo XXI resultan absolutamente vigentes los textos que Paulo Freire escribió el siglo pasado: hay que entender el papel colectivo de la producción de conocimiento y la necesidad de que permita al ser humano liberarse. La concepción bancaria de educación de la que habla Freire, que sigue imperando en México, no permite, ni permitirá, por más laptops y gadgets que tengan los niños, liberar sus conciencias ni su pensamiento. Y los maestros, los padres, los políticos, deberían recordar que en una educación democrática, tal como lo decía Freire, “enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o su construcción.” La educación y el aprendizaje son procesos de ida y vuelta, multidimensionales, insertados en contextos sociales particulares. ¿Estamos generando espacios sociales en los que como sujetos podamos pensar libremente y con todas las herramientas necesarias? ¿Estamos generando entornos que nos permitan mirar críticamente la realidad y transformarla? El problema de la educación es un problema social y, por supuesto, trasciende el salón de clase y el ámbito escolar.

Las tecnologías, sin un propósito pedagógico profundo arraigado en lo social, en las necesidades de la comunidad, en la producción colectiva del conocimiento, no se convierten sino en “armas de distracción masiva” como lo sostiene Garduño. Contribuyen a la cárcel de las conciencias y a la desconexión de la realidad. Mientras estemos entretenidos, lo que nos ocurra como sociedad es irrelevante. La fractura entre escuela y comunidad aunada a la alianza catastrófica entre sistema político-económico, medios y educación, dan como resultado una debacle: la educación como práctica de la opresión.

Publicado originalmente en el periódico El Universal.